"Y me pregunto si habríamos sido infinitos de cualquier manera, si nuestro perro se hubiera llamado Sammy, Groot o Pinky.
Que me quedaré con esa espina clavada en la garganta, que mientras más pasen los años seremos dos amargados que no quisieron amar con locura, deshacerse de todos los prejuicios y entregarse a pesar de los errores.
Que me quedaré con unas jodidas ganas de tener nuestra cosecha de verduras y de tomarte la mano mientras observamos todas esas flores que tanto me gustan y que nunca tuviste el valor de obsequiármelas.
Que se marchitan-decías-, que para qué quería algo que ya estaba muerto incluso antes de comprarlo.
No es la muerte lo que importa-te decía-, si no la manera en que la vivimos después de ella.
No entendías ni un carajo, claro está. Pero qué bien te quedaba la sonrisa a media risa o cuando escuchábamos a los pájaros después de una larga sesión de gemidos y sudores intercambiados.
-Qué bien te queda mi piel encima de tus caderas-te susurraba muy despacio, y te prendías, claro que lo hacías. Y ardíamos juntos y terminábamos juntos.
Me lo sigo preguntando con la respuesta carcomiendo en la lengua: Por supuesto que sí. Si te encontrara en este momento seguiríamos poniéndole fuego a todas las camas, al suelo y a la vida.
Que a mi me queda claro que lo intenté todo, que me equivoqué enormemente, pero que no puedes reprocharme o hacerme sentir mierda a cada oportunidad que tienes. Que lo siento, joder, lo lamento tanto. Y que estoy intentado reivindicar todo ese maldito dolor, pero me estoy perdiendo en el proceso.
Lo siento, cielo.
Pero creo que seguiré preguntándome si alguien más podrá llamarte amor."
- Paulina Mora (via textosinlimites)

Indy Theme by Safe As Milk